Rodríguez Zapatero, y con él buena parte de las élites sociales, confiaba en que su redefinición e implantación de “derechos sociales” sería el paso decisivo hacia una nueva España y el alejamiento definitivo de la moral católica, sinónimo de oscurantismo y oposición al progreso. Confiaban en que su estandarte fuera enarbolada por todo el mundo avanzado. Con ese prepósito, él y sus aliados –Cerolo, Leire, Pajín, Prisa, Roura y compañía- proclamaron la llegada del aborto libre, del divorcio expres, los matrimonios gays y la ideología de género.
Pero parece ser que esa página ni es tan gloriosa ni pasará a la historia. Y muy por el contrario, precisamente en estos días terribles de crisis, hemos sabido que una escuela de negocios, Iese, de indudable matriz cristiana, acaba de ser escogida por el Financial Times y los empresarios como la mejor escuela de negocios del mundo en la formación de directivos. Y lo que resulta más sorprendente, en la elección ha resultado clave la formación ética de los empresarios.
Benedicto XVI afirmó, en el avión que le conducía a nuestro país, que éste era el país europeo en el que se producía la mayor confrontación de ideas. Parece que los hechos le están dando la razón. Y también se está demostrando que el mundo pide precisamente esto de nosotros, no experimentos que nos lleven a destruir la familia y a trivializar la vida, sino solidez de principios y principios cristianos encarnados en hombres y mujeres profundamente cristianos.
Hace unos años se estrenó la película Ágora, una vuelta de tuerca en la criminalización del cristianismo. Otro rotundo fracaso de los amigos de José Luis Rodríguez y de su ideología anti.
El mundo no está por la criminalización y ridiculización del cristianismo y ahora más que nunca necesita recoger del gran tesoro de nuestra tradición y cultura lo mejor, que es mucho y muy bueno aunque tenga que ser depurado de cierta escoria. Nos pide el mundo que le ofrezcamos hombres y mujeres que deseen dar la vida por los demás, personas de honor y no maquiavelos ni adictos a la telebasura ni visionarios de derechos. Personas capaces de dar su vida por cualquiera de sus congéneres, porque saben que en lo más alto alguien mira con agrado su ofrenda.

Advertisements

One thought on “

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s